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VII Exposición: El Microscopio En Colombia |
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Frente a la necesidad cada vez mayor de los médicos por sustentar sus diagnósticos con base en los métodos de análisis in vitro, se estableció formalmente en Medellín y en Bogotá, a comienzos del siglo XX, la nueva institución del laboratorio bacteriológico, que buscaba resolver las incógnitas de la clínica en torno a las figuras pioneras de Juan B. Montoya y Flores (1867-1937), Juan de Dios Carrasquilla (1833-1908) Jorge Lleras Parra (1874-1945) y Federico Lleras Acosta (1877-1938). Los Lleras habían sido alumnos del inmigrante francés Claude Véricel (1856-1938), quien vino a solicitud del gobierno a fundar y dirigir la Escuela Veterinaria en la que se formaron los primeros bacteriólogos locales. Poco a poco fue implantándose la nueva profesión en otras universidades y, tanto los patólogos como los bacteriólogos, se erigieron como especialistas de referencia para la medicina en el diagnóstico y seguimiento de la enfermedad gracias a su poder de resolución y análisis a través del microscopio. Un ejemplo de este desarrollo, ya en los años cincuenta del siglo pasado, es la fotografía de mi padre al iniciar labores en el laboratorio clínico recién fundado en la calle 17 con su hermano Hernando.
La VII Exposición Temporal del Museo de Historia de la Medicina de la Academia presenta una selección de los microscopios pioneros en nuestro país que se encuentran en colecciones familiares y corporativas y cubren el período de finales del siglo XIX a mediados del siglo XX. A pesar de que en la exposición encontrarán que el microscopio más antiguo data de 1825, éste pudo ser importado a nuestro territorio a finales del siglo XIX y, en consecuencia, siguiendo el orden cronológico, el microscopio más antiguo presentado en la exposición sería precisamente el microscopio de propiedad del doctor Nicolás Osorio Ricaurte de mediados del siglo XIX.
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